Las características de las heces nos dan pistas sobre cómo está nuestra
salud intestinal y sobre el tiempo del tránsito intestinal.
La escala de Bristol, es una tabla visual y
descriptiva, cuya eficacia ha sido demostrada clínicamente, que tiene
como objetivo clasificar las heces de acuerdo con 7 tipos, yendo desde el
estreñimiento hasta la diarrea. Gracias a la escala de Bristol los pacientes
pueden definir sus deposiciones.
Claro que,
aunque te hayas decidido a llevar a cabo este análisis, no siempre es fácil
definir adecuadamente la forma y la consistencia de las deposiciones, sobre
todo, si no se conocen los diferentes tipos que hay, y lo que para uno puede
parecer un estreñimiento o una diarrea severos, puede no ser realmente así a
nivel clínico.
TIPO
1:
Este tipo de heces indican
estreñimiento y se caracterizan por ser secas, duras y salir separadas, como
nueces. Conllevan dolor y dificultad a la hora de evacuarlas. Suelen presentar
un contenido de agua muy bajo. Además, indican que llevan mucho tiempo en el
intestino. En estos casos, no suele haber expulsión de gases debido a la
ausencia de fermentación de fibras en el intestino.
En
general, estas deposiciones pueden indicar un problema de bacterias y estas se
presentan en gran cantidad en las heces. ante esto estaríamos un caso de disbacteriosis aguda, o lo que es
lo mismo, una microbiota intestinal que ha perdido su equilibrio. Pueden aparecer
después de un tratamiento con antibióticos o por una dieta muy baja en fibra.
En el proceso de evacuación de este tipo de heces, debido a la dureza y a la
irritación que conllevan, pueden producirse hemorragias anorrectales.
¿Qué hacer
para solucionarlo?
Una de las posibles medidas es aumentar el
consumo de fibras, ya sea en forma de alimentos integrales, como a través de
verduras y frutas. En estos casos, también pueden ser beneficiosa la ingesta de
probióticos.
TIPO 2:
Estas
heces suelen asociarse al estreñimiento crónico. Están compuestas por algunas
bacterias y poca fibra. llevan mucho tiempo en el tracto intestinal. La
evacuación de este tipo de heces es dolorosa, pues su tamaño supera la apertura
del canal anal, por lo que también suele conllevar lesiones, como fisuras,
hemorroides, laceraciones, prolapso rectal o diverticulosis.
También
pueden causar síndrome de intestino o colon irritables, pues las paredes
intestinales de las personas que tienen este tipo de heces están constantemente
sometidas a presión. En los casos graves, podrían hasta llegar a provocar una
obstrucción intestinal debido a la gran cantidad de materia fecal que almacena
el intestino.
¿Cómo
solucionarlo?
Si observas que tus deposiciones son similares
a las de este tipo, debes acudir al médico para ponerle remedio e intentar
evitar los suplementos de fibra, pues podrían agravar aún más la situación. En
estos casos, también suelen recetar probióticos, una dieta equilibrada y otros
medicamentos diseñados para estimular el tránsito intestinal.
TIPO 3:
Este
tipo de deposiciones indican estreñimiento latente contiene más agua que las
del tipo anterior y, aunque compartan características con las del tipo 2,
indican que el tránsito intestinal es más rápido que en el caso de las
anteriores, con un tiempo de entre una y dos semanas. El paciente refiere menos
flatulencias y pueden indicar que la persona tenga colon irritable.
En este
caso, las evacuaciones son más frecuentes, pero la fuerza que se debe ejercer
para evacuarlas aún es por lo que también pueden conllevar consecuencias
negativas, como fisuras, laceraciones, hemorroides y prolapso rectal.
TIPO 4:
Las
personas que llevan una dieta equilibrada y una buena hidratación y que,
además, evacúan una vez al día suelen presentar este tipo de heces. Estas
características pueden ser diferentes según la ingesta de fibra y el tiempo del
tránsito intestinal.
TIPO 5:
De todos
los tipos que se definen en la escala de Bristol, este sería el óptimo. Las
deposiciones de este tipo son las ideales y las que presentan las personas que
evacúan entre dos y tres veces al día, sintiendo la necesidad de evacuar tras
las comidas principales. Su consistencia es pastosa.
TIPO 6:
En
este tipo ya empezamos a hablar de heces diarreicas. Este tipo de deposiciones
suelen implicar urgencia por evacuarlas e indican cierta hiperactividad en el
colón, deshidratación repentina, consumo excesivo de potasio, incluso, un
aumento de la presión arterial cuya causa principal puede ser el estrés, entre
otras causas, como pueden ser las dietas con demasiadas especias, agua con
demasiados minerales o el uso de laxantes.
TIPO
7:
Las
heces son diarrea. En este punto, la urgencia por evacuar es seria y las heces
se presentan totalmente líquidas y pueden llegar a presentarse problemas de
deshidratación, pues la diarrea implica pérdida de agua y sales minerales. Este
tipo de deposiciones pueden deberse a algunas enfermedades, como una infección
intestinal, una virosis o, incluso, intolerancia a la lactosa.
¿Cómo
solucionarlo?
En
estos casos, es esencial buscar una solución al problema cuanto antes. El
tratamiento será diferente en función de la gravedad de la diarrea. En algunos
casos, pueden recomendar aumentar la ingesta de líquidos, llevar una dieta
astringente y tomar probióticos. En casos más graves, en los que ya esté
presente la deshidratación, puede necesitarse la administración de líquidos por
vía venosa en el hospital.
Hay
personas a las que les cuesta más observar sus propias deposiciones para
analizar cómo son en cuanto a consistencia, forma, color, olor por lo que es
importante ser un poco más observador y poder analizar cómo se encuentra tu
salud intestinal.
Comentarios
Publicar un comentario